La normativa de la Comunidad Europea establece que no se deben superar los cien microgramos de trihalometanos por litro de agua
para el consumo. En España, el Real Decreto 140/2003 del 7 de Febrero del 2.003 marca los límites de contaminación legalmente permitidos.
Así, el contenido de THMs que puede tener el agua del grifo a partir del 1 de Enero del 2.009 se reduce a 100 µg/l mientras que en
Estados Unidos la Environmental Protection Agency (EPA) ha establecido legalmente un máximo de 80 µg/l. Se puede leer el informe de la Agència de Salut Pública pulsando aquí.